La asertividad y la escucha activa

LA ASERTIVIDAD Y LA ESCUCHA ACTIVA

La escucha activa implica captar la totalidad del mensaje e interpretarlo desde el punto de vista de nuestro interlocutor. Ponernos en su lugar, no quiere decir que compartamos su opinión. Su mensaje puede contener afirmaciones, ataques o peticiones cuya aceptación por nuestra parte puede acarrear problemas para nosotros. Ante estas afirmaciones, ataques o peticiones, nos vemos obligados a decirle “no” a nuestro interlocutor sin crear un conflicto.

La asertividad es la virtud de saber decir "no" sin ser agresivo, es decir, la capacidad de decir "no" a nuestro interlocutor sin crear un conflicto.

La asertividad y la escucha activa no son conceptos contrapuestos. Es más, debemos ser asertivos mientras practicamos la escucha activa.

Cuando nos encontremos ante afirmaciones, ataques o peticiones que no podamos hacer frente, debemos comunicárselo claramente, honestamente y con el máximo respeto.

Existen 4 tipos de personalidad, de acuerdo con el nivel de asertividad:

  • • Persona pasiva: Permite que sobrepasen sus derechos al no ser capaz de expresar públicamente su opinión o si lo hace es de una manera negativa restándose valor. En general muestra falta de confianza. Su objetivo es apaciguar a los demás y evitar conflictos a toda costa. Este tipo de comportamiento acaba estallando en algún momento cuando la persona en cuestión se ve sobrepasada una y otra vez a lo largo del tiempo.
  • • Persona agresiva: Intenta defender sus derechos personales y expresar cómo se siente u opina de un modo inadecuado. Por ello sobrepasa el límite, normalmente sin pretenderlo, y empieza a limitar los derechos de otras personas. Se puede manifestar de forma directa o indirecta.
    Directamente englobaría comentarios humillantes, amenazas o insultos de cualquier índole. Pudiendo ir acompañado de un lenguaje corporal agresivo. Indirectamente sería ignorar completamente a algún participante.

    La idea que prevalece en este tipo de comportamientos agresivos, es la dominación emocional de la otra persona. Para estas personas el comportamiento agresivo suele dar resultado en el corto plazo, pero a medida que el tiempo pasa creará un entorno cada vez más tóxico a su alrededor.
  • • Persona pasivo-agresiva: Este tipo de personalidad, da la sensación de ser alguien tranquila y sumisa. Pero esto es solo una apariencia externa. Internamente se suele encontrar con un cúmulo de resentimiento por situaciones no resueltas en el pasado. Tiende a la manipulación y el chantaje emocional.
  • • Persona asertiva: Expone abiertamente sus deseos y lo que piensa sin necesidad de imponerse a los demás y respetando siempre los derechos de estas personas. Conoce a lo que tiene derecho y lo pide si es necesario sin sentir vergüenza o culpabilidad. Una persona con una actitud asertiva tiene en cuenta que las personas deben aceptar sus responsabilidades.

    Hay gente que se comporta con asertividad normalmente. Pero, ¿pueden aprender a ser asertivos aquellos que por su carácter no lo son? La respuesta es SÍ. La asertividad es un hábito de conducta, y como tal, se puede aprender.

¿Cómo ser más asertivo? Te presentamos las técnicas, mientras practicamos la escucha activa:

  • a) Aceptar el argumento y replicar con el nuestro. Permite que sobrepasen sus derechos al no ser capaz de expresar públicamente su opinión o si lo hace es de una manera negativa restándose valor. En general muestra falta de confianza. Su objetivo es apaciguar a los demás y evitar conflictos a toda costa. Este tipo de comportamiento acaba estallando en algún momento cuando la persona en cuestión se ve sobrepasada una y otra vez a lo largo del tiempo.
  • b) Utilizar la técnica del disco rayado, la cual consiste en repetir la negativa de manera insistente.
    Podemos emplear frases tales como:
    “Me gustaría, pero con los medios actuales es imposible afrontar tu petición...”
    “Entiendo que quiere conseguir esta petición, pero me es totalmente imposible...”
    “Aún así, no podemos...”
    “A pesar de todo no podemos hacer frente a esas exigencias...”
  • c) Adoptar el lenguaje corporal correcto, es decir, respetar la distancia con nuestro interlocutor, posición relajada, erguido, hombros rectos, contacto visual directo, tono de voz cálida y enfatizar  las palabras con el gesto de las manos abiertas hacia arriba.

En Getnet, fomentamos la asertividad y la escucha activa con nuestros colaboradores y con nuestros clientes, lo que nos permite anticiparnos a sus necesidades para generar soluciones de valor que les brinden una experiencia única. Getnet. El Futuro es tuyo.

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